«No notamos la crisis, vamos a más»
Originalmente publicado en Ideal.es - Lunes, Julio 28, 2008
Cuando le cuentan a alguien que van a abrir una nueva inmobiliaria en los tiempos que corren y con la que está cayendo en el sector del ladrillo, no pueden evitar caras extrañas, sonrisas y hasta que les pregunten si están bien de la cabeza. Pero Juan Ruiz y su esposa Marla Márquez -él de Lanjarón y ella americana- no tienen nada de camicaces, todo lo contrario, saben perfectamente lo que se hacen. Su negocio va viento en popa y por eso han abierto una nueva inmobiliaria, Cumbrevillas, -que se inaugurará oficialmente el próximo 2 de agosto- para ampliar su empresa de construcción, venta y alquiler de chalés de lujo en la Costa Tropical.
«La verdad es que nosotros no hemos notado la crisis, seguimos construyendo, vendiendo y alquilando muy bien. Cada año vamos a más», asegura Juan Ruiz tocando madera.
Cumbrevillas trae como mínimo todos los años unos 90 turistas, la mayoría ingleses y americanos, a sus chalés de lujo ubicados en el Monte de Los Almendros. Y el negocio -para envidia de todas las inmobiliarias de España- sube como la espuma.
Juan Ruiz comenzó de albañil y construyó con sus propias manos su pequeño gran imperio de villas alucinantes. Su constructora familiar -hoy trabajan con él ocho personas- ha ido creciendo hasta contar con diez chalés de lujo -siete de ellos en propiedad y tres arrendados- que brindan al visitante todo lo que necesita para disfrutar de unas vacaciones cinco estrellas.
Piscinas a 38 grados
Desde chalés con diseños tan originales que han salido en revistas de arquitectura hasta piscinas con el agua a 38 grados todo el año, pasando por unas vistas privilegiadas de la Costa Tropical y una decoración exquisita... A estas casas no les falta un detalle.
«¿Quién no querría pasar unas vacaciones aquí? Ése es nuestro éxito», afirma satisfecho Juan. «Los que vienen se enamoran de la zona y repiten, me siento muy orgulloso. Los que hemos tenido que salir fuera a trabajar, como yo que me tuve que ir a Mallorca, nos alegramos de que ahora aprecien lo nuestro», apunta Juan, feliz de que sus clientes vuelvan.
Y con ese grado de fidelidad de ingleses y americanos, más los nuevos clientes españoles que están llegando y los nuevos mercados que está abriendo Marla -siempre a través de internet- para atraer a clientes escandinavos o alemanes que no teman a la fortaleza del euro, no es de extrañar que Cumbrevillas pretenda ampliar el negocio.
«Queremos coger otras diez casas más en el Monte de los Almendros, Costa Mar y Costa Aguilera. Mi reto es traer a 200 turistas para el año que viene», añade Juan, que destaca la riqueza que dejan estos visitantes en la Costa.Y es que, precisamente, una de las claves del éxito de Cumbrevillas es que cuenta con ese tipo de clientes que no entienden de crisis y pueden pagar 2.000 euros a la semana por alquilar un chalé con vistas al mar o un millón de euros por comprarlo. «Nuestros clientes de alquiler no son tan ricos, pero en casas de tres dormitorios las pueden compartir varios matrimonios. Es más barato y más especial que un hotel», asegura.
Juan y Marla están seguros de que la clave de su éxito es otra: «dar calidad y trabajar como un león». Contar siempre con los mejores, «desde el que coloca un azulejo hasta el que hace las cortinas» es otra de las señas de identidad de la casa. Este matrimonio mima a sus clientes y sabe que, como buenos empresarios, nunca pueden dormirse por lo que «siempre estamos reinvirtiendo lo que ganamos en hacer mejoras». Así que para tranquilizar a los envidiosos, Juan no tiene reparto en reconocerlo: «¿Seguimos siendo igual de pobres!», bromea.
